Mi niña enfermó,
enfermó de golpe.
No
es grave nos dijo
el internista,
Esa
clase de médico
especializado en todo,
sin
ser médico general.
Tiene
bajo el sodio
por alguna razón.
Encontraron
que la sal
que viaja en su sangre
es poca.
Cuando
la vi, adormilada,
en
urgencias, me di cuenta
que
a salvo estaba.
Que
la sal que le falta
es la sal del bienestar
Porque
la sal de la vida
es
ella misma
y su sonrisa es mi vida
y mi
sal.
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