lunes, 23 de enero de 2012

ELLOS, TÚ




Estás acorralado con tus propias
   prisas.
Te apresurabas a gritar
    sonrisas.
Mandabas mensajes
 de aventuras, confundías
tratando de moralizar
entre más los confundías
más le reclamabas al aire,
al otro, a ti, a ellos
no escuchar tus miedos
tus ganas de salir huyendo.
Las fallas del quiero entender,
quiero saltar,
Mis días, los de todos
son días enteros, días que duelen todos.
¿Quiénes son los que mascullan
a mi lado?
Son lenguajes que apenas entiendo.
Somos parecidos
Juntaron los ladrillos de los abuelos
jóvenes sin techo.
Escucho muy lejos a los de la barranca,
nosotros no somos ellos, no puedo, ser ellos
Yo tengo amores de mujer
  y de hijos, tengo casa, me la compré
con trabajo y dinero
de cincuenta años,
no quiero que me confundan,
yo vivo,
me aterra que me arranquen
del descanso de mi trabajo
del diario trajín.
Yo era como aquellos niños
que gritaban…¡El que da
y quita…
con el pinche diablo se desquita!
No oigo soy de palo.
No oigo cómo me quitan todo.
Todo lo que no pudieron quitarme
cuando yo era de cincuenta
de cuarenta,
de veinte,
Y antes de estar
jugando en aquel vientre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario